Trump lo ha vuelto a hacer.

Si hace un mes y medio decidió aumentar en un 10% el tipo arancelario (impuestos por simplificar) a más de 6.000 productos chinos (unos 29.000 millones de euros), ahora ha asegurado que aumentará esa presión a un 25% (172.000 millones de euros).

Como se suele decir, toma ya.

Pero fuera del baile de cifras, algo que a las personas normales solo consigue marearnos, sí hay una pregunta que nos deberíamos hacer:

¿Esta guerra entre Trump y China puede tener consecuencias para las empresas españolas?

Sigue leyendo para encontrar la respuesta. 😉

 

¿Qué está ocurriendo entre Trump y China? El toma y daca de los aranceles

Explicamos un poco cuál es la situación para ver todo en contexto.

Que el actual inquilino de la Casablanca ganó las elecciones gracias a un mensaje proteccionista y aislacionista no es nada nuevo. Otra cosa es cómo lo está llevando a cabo.

Trump siempre necesita tener un enemigo para estar contento. Alguien a quien poder tirar dardos a través de Twitter. Y ahora parece que le ha tocado el turno a China. 

Con el pretexto del déficit comercial entre China y EEUU bajo el brazo, el presidente estadounidense aseguraba: “se aprovechan de nosotros y eso no me gusta. Desde hace años no me gusta. Los chinos nos han estado estafando durante demasiado tiempo, quiero que les vaya bien pero la situación es muy injusta”.

Y ahí empezó la guerra de dardos de un lado a otro (incluida una supuesta tregua en mayo).

Ante el anuncio de la subida de un 10% al tipo arancelario, China respondió gravando también producto americanos (unos 34.000 millones de dólares). 

Para que te hagas una idea, el negocio que estos 2 mastodontes manejan ronda los 500.000 millones de dólares.

Entonces… ¿y ahora qué?

 

¿Qué consecuencias tiene para ti esto?

Por poner alguna comparación, podríamos decir que esta guerra comercial es como una enorme partida de dominó. Lo curioso es que Trump no es consciente de que no está tirando las piezas que él piensa.

Por ejemplo, cuando Trump gravó el acero, no era consciente de que también lo se lo estaba haciendo a otros países. Países que justamente son aliados suyos.

Otro ejemplo. Aunque veamos muchos productos con el famoso “Made in China“, la realidad es que en el gigante asiático solo se suelen ensamblar las piezas (estas se compran a otros países como Japón o Corea del Sur).

Por lo tanto, Trump está causando un efecto rebote con el que está consiguiendo enfadar a otras naciones.

 

Sí, sí, eso está muy bien, ¿pero y yo qué?

España, como país que pertenece a la UE, tiene protegidas sus exportaciones en el entorno europeo (los aranceles intracomunitarios están prohibidos). Estas exportaciones suponen el 68% del total.

Pero claro, ¿qué ocurre con el otro 32%?

Esto ya es otro cantar.

Por ejemplo, nuestro país podría verse afectado en la exportación de piezas para automóviles (uno de nuestros productos más fuertes).

 

¿Qué puedo hacer ante esta situación?

No te asustes, esto no significa que haya que echarse las manos a la cabeza y suplicar que alguien le cambie la cabeza Trump (aunque tampoco estaría mal). 😉

Este problema tiene una solución y se llama análisis de datos.

Si tu empresa se puede ver perjudica por esta guerra comercial, lo que te interesa es tener un plan B con el que salvar las posibles pérdidas que te puedan llegar de aquí.

¿Nuevos países? ¿Una nueva línea de productos?

Hay muchas opciones.

Por eso, ponte en contacto con nosotros y deja que te ayudemos a ver cuál es la mejor alternativa para ti.